Prolifera la instalación de contenedores para recoger aceite de cocina usado, un residuo altamente contaminante que puede ser transformado en un valioso recurso para una movilidad más sostenible.
Cuando pensamos en reciclaje solemos hacerlo en papel, vidrio y plástico y olvidamos lo que se considera el residuo urbano más contaminante: el aceite de cocina. Una vez usado, cada litro de este ingrediente alimentario básico puede contaminar hasta mil litros de agua. Y eso no es todo. El aceite vertido por el desagüe causa atascos en las tuberías domésticas y también costosas averías en las depuradoras. Continue reading